Las más pulenta del mes

miércoles, 24 de junio de 2009


y de pronto una canción,

simple, desesperada,

inesperada,

dulce y compañera.


Sin pensar, ni saber que

entraría a mi puerta,

tomaría una guitarra y

entonaría aquellas palabras

que eran ciertas,

tan ciertas

y mis manos

acariciando una guitarra

negra.



Daniel.

La soledad existe

como

el silencio nunca calla.


Daniel.

martes, 16 de junio de 2009

Viento



Sopla. Sopla como nunca. Golpea, de pronto doy un salto porque el viento golpea mi puerta. Sonidos misteriosos acusan un desastre, algo cae y golpea contra el suelo. Es metal. ¿Cómo seleccionar qué sonidos escuchar?, quisiera tan sólo oir estos ruidos exquisitos, deslumbrantes, también escucho las palabras de alguien que está cerca, el sonido de la radio que escucha y otras cosas menos interesantes que la naturaleza hablando, cantando con fuerza que tiene rabia, o simplemente que es invierno en Puerto Montt, mi primer invierno.


Daniel.

Sólo ser.

lunes, 8 de junio de 2009


Me buscas entre el humo del Luna Roja, te llamo y te invoco con mi cuarzo entre las manos, como si fuera la cruz de una devota pidiendo milagros al todopoderoso. Y así fué, no sé bien cómo lograste hacerme saber que el día aquél me buscaste y yo te busqué.

Recuerdo una noche en tu mejilla, con la excusa de un audífono, tú y yo escuchábamos interesados la música pura de Manuel, mas en verdad no era más que estar juntos, pegados los dos, lo que había eran puras emociones blancas, sin pensar, sin filtrar, sólo ellas y nosotros queriendo estar cerca.

Acordamos esta noche ir de paseo después del cine. Llevo toda la mañana esprando aquél momento, voy allá e imagino dónde estarás, entre la oscuridad de una sala de cine, sentada y yo buscando y buscando. Ya quiero que sean las nueve y vayamos por ahí a mirarnos desde cerca.


Daniel.

jueves, 4 de junio de 2009


y como todo

y como siempre

en la vida,

tan sólo ser,

pero ser cierto,

ser de verdad

y hacer lo que hay que hacer

para que el objetivo sea siempre

lo que tenía que pasar pero mejor.

Yo sólo quiero ser.

Ser más que ser uno más que quiso ser.


Daniel.

jueves, 28 de mayo de 2009


Ocurren cosas o no ocurre nada, que es, desde su naturaleza de la inocurrencia, algo que ocurre igual: "Lo que no ocurre" y es que en medio de la inocurrencia, algo ha cambiado en mí. Hojas de árboles de nostalgia, gotas musicales pertenecientes al pasado, los recuerdos que significan estas canciones en la memoriaa y algo ha pasado. Detecto un movimiento, no puedo definirlo, es sólo eso; algo que no ocurre y por eso se evidencia su ocurrir.

Algo ha cambiado.


Daniel.

El aroma ineludible de un café me recuerdan necesariamente la voz de Manuel y la espuma en que quedaron las palabras que no alcanzó a decirle a quien le escribía una carta.

Junto con eso se adueña por completo de mí, de mis memorias y la nostalgia que conllevan. Y estoy entonces como metido en una nube, suspendido en el tiempo y la circunstacia, absolutamente fuera de contexto, entregado a este cuaderno y su lápiz, que junto con mi alma, hacen de ellos mismos la verdadera tríada, la única que conozco, la mezcla perfecta. A pesar de todo, no puedo dejar de saber que he de volver a aquél lugar, enfrente de donde me encuentro ahora y he vuelto entonces a la realidad tangible, esa que exige los pies plantados al suelo.

Mas yo me quedaría volando, divagando entre sueños y memorias, entre palabras que acarician sentimientos desvalidos que quedaban dentro mío. No sé. Nunca sé.


Daniel.

Sol, siempre es el primero, quien levanta almas calma y entrega su energía abasteciendo a los mares de seres que vivimos en este lugar. Si hubiera un rey, sería el sol; si me hicieran elegir un dios, lo elegiría a él. Mas sin el complemento perfecto, esa mujer que alimenta los sueños, que a veces preferimos convertir a la realidad y salir a vivirlos; sin la luna no hay vida en las noches, ni tampoco mañana. Sus egos no existen, ellos sólo quieren proporcionarnos luz, iluminar el sendero de piedras que señala las direcciones y el camino que ya anduvo el hombre milenario, ese personaje sabio y puro, sincero y sencillo que sólo quisiera saber estar vivo, su vida gira en torno a una recolección de conocimientos sobre los códigos que tiene nuestro planeta, saber reconocerles y descifrarles para encontrar la paz y vivir en comunidad con nuestra gran madre naturaleza. Ese hombre extinto, exterminado por su hermano, en manos de uno igual, en nombre de la intangible, la feróz mordida del gran león que nos pretende dominar: El señor ego.

Daniel.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Ondulado

Si
Pudiera
vivir
ondulado
sería
Recorriendo
un
camino
sinuoso
en
la
isla
grande
de
Chiloé

Daniel.
Sur

lunes, 18 de mayo de 2009

mi cuarto


Si juntamos los fines de semana

2 x 4 = 8
8 x 10= 80

365
-
80
------
285 Días no libres (Menos las vacaciones)

Madre

A tí, que hiciste posible este momento y todos los que pueda recordar y los que ya no existen en mi memoria también,que han hecho de mis sonrisas y llantos, las arrugas de las emociones, las razones de la vida. A tí que realmente serás la única que siempre estará,porque estuviste desde antes del primer momento y tu felicidad se construye con la mìa, tú que me enseñaste a amar sin saber decir basta, porque el amor no tiene final, el amor siempre está. Tu fuiste, tú eres y tú siempre serás la gran culpable de mi felicidad.

Gracias Madre.

jueves, 14 de mayo de 2009

Osos roncadores.

Podría dejarme inmóvil, haberme quedado acurrurcado en posición fetal entre las sábanos, tres frazadas, un plumón y una manta verde que simboliza la lana en sus hilos delgados. El frío en esta mañana era para pensar que hoy era domingo y no tenía que salir a trabajar. ¿Porqué no acordamos que los días de la semana se reordenen en función de las condiciones climáticas y las ganas que tengamos todos cada día de salir y hacer lo que queremos hacer? ¿Y si juntamos todos los domingos y lunes y nos vamos de vacaciones? o porqué no a hibernar?, ¿Y si fueramos osos roncadores?
¿porqué no?

Somos dueños de la realidad.

martes, 12 de mayo de 2009

No sé.

De pronto pienso mientras te miro, en si debiera o no escribir tus memorias, me pregunto si esa es la misión más importante de un hijo en la vida. Veo cómo actúas, sé lo que piensas, sé que te preguntas ¿Qué tengo que ver yo con él?-refiriendote a mi-, sé que te guardas eso que piensas, que no me lo dices porque no sabes hablarme y ultimamente no sé yo hablarte a tí tampoco; a pesar de que antes supe. Es que no sé mi norte, lo construyo y tú cuando hablas, esperas como respuesta definiciones, palabras seguras y ciertas y no las tengo, no ahora, ya no me quedan verdadees porque dejé de creer en mi propia realidad y comencé a reconstruirla, a veces me olvido que entre algunas otras cosas vine para este lugar a estar contigo, que no te dejé cumplir con tu parte y que tú no supiste abrir la puerta y compartir conmigo tu lugar. No sé.

Daniel.
11 de mayo.

martes, 21 de abril de 2009


Camino al trabajo salgo de la casa de la señora Natalia. Cierro la puerta y doblo a la izquierda, una calle corta baja hacia el mar. Es una calle olvidada, tiene musgo en sus suelos y de vez en cuando pasa un perro olvidado también.
Cuando voy al trabajo, no voy solo, me acompañan dos cuarzos, uno color rosa, que llevo en mi mano izquierda, dentro del bolsillo de mi pantalón y otro colgando en mi pecho. También me acompañas tú, en mi pensamiento todo el trayecto. Me pregunto qué haces mientras Manuel me canta al oído, mientras un perro con tres patas camina a saltos o tres niños huérfanos pasan a mi lado y no puedo hacer nada para ayudarles a tener una mejor vida, o quizás no lo intento, pero sí que lo pienso. Qué harás tú cuando llego a esa esquina en donde debo decidir si cruzar hacia el mar o hacia la ciudad y elijo finalmente hacia la ciudad porque queda más cerca, aunque mi corazón se iría hacia el mar y se quedaría sentado frente a él la mañana entera si tan sólo la mente soltara las riendas de mi vida y pudiera olvidarme que debo trabajar para estar vivo. Es entónces cuando decido ir por la izquierda y sigo rumbo al trabajo. Un escolar se cruza enfrente mío corriendo hacia la micro que estaba por partir. Una mujer está estacionada y dicta órdenes con sus gestos mientras habla por celular con su marido, creo. Un kiosko tapa la ventana de la oficina del Sernatur y pienso ¿a quién se le ocurrió poner un kiosko tapando una ventana del lugar de trabajo de una persona? -que falta de criterio, pienso también- La pileta está apagada, normalmente eso pasa cuando el día va a estar lluvioso, pero no es cierto, el día tiene ganas de sol esta mañana. Un carabinero piensa aproblemado, muy preocupado se presenta ante el mundo y me recuerda que detrás de ese traje verde hay una persona como yo que quizás también se pregunta qué le pasó al perro de las tres patas o cómo pagará las cuentas este mes. Ya estoy enfrente del teatro Diego Rivera. Aún no es mi lugar de trabajo, no está terminada su remodelación, entonces debo seguir dos cuadras más para llegar a mi trabajo. Una señora se sube a la vereda amenazando arrollar todo lo que pase enfrente suyo, como con autoridad, como si estuviera en todo su derecho de subir su camión encima del lugar de tránsito de las personas que usan los pies para caminar, qué extraño!-pensará ella- pienso. Hay gente esperando afuera de la oficina de impuestos internos, celosos del que llegó primero, aunque nadie más que el que llegó segundo sepa quién es. En la esquina de mi trabajo hay un letrero que anuncia la cafetería de enfrente de la oficina. Siempre pienso en entrar y disfrutar antes de un café cortado mediano mientras revisaría mi correo antes de entrar a la pega. A veces entro, otras vengo un poco tarde y llego directo al segundo piso de la casa en calle illapel 126.

Daniel.

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