
Subo y bajo,
Bajo y caigo,
me pongo de pié
y vuelvo a caer,
doy botes y
así me levanto
una vez más
sabiendo
dónde más
no debo pisar.
Daniel.
Esto es parte del exquisito encuentro que tuvimos en Pichiquillaipe con querid@s amig@s músicos.
Gracias por estar.
Daniel.
De pronto comienzo a renovar sentimientos,una chispa en los dedos me exige contacto con caracteres que representarán lo que sineto (siempre y cuando estemos hablando en el mismo código) y cómo saber lo que realmente entenderá quien luego descifre los caracteres de los que hablo, porque, claro un japonés poco podría deducir de aquello o quizás qué barbaridad habré dicho sobre su madre en japonés, queriendo simplemente decir: Tenía ganas de escribir.