Siento un reencuentro celestial conmigo mismo.
Entre los ires, los venires, los que vienen y los que fueron, me he entregado hasta el punto de olvidarme de mí mismo. Y hasta cuándo o hasta dónde realmente podría uno continuar si inevitablemente habemos de retroceder a recobrar esa esencia que voy dejando desparramada entre abrazos, cigarrillos y cachetadas?
Me detengo un segundo.
O tal vez dos.
Para mirar alrededor
y recordar quien soy.
Sin embargo sigo aquí
y no puedo más que sentir
que es este el instante
más re lindo que viví.
El presente continúa
en el trono de lo único que tengo,
este queridísimo momento.
Salud.
Las más pulenta del mes
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Entonces, rumbo a Bariloche, pedaleo lindo, con buenas bajadas, buen clima, llegamos nada más ni nada menos que a un campamento Adventista. ...
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lunes, 17 de febrero de 2014
martes, 9 de agosto de 2011
Gran conclusión
Siempre es bueno echar una vuelta por ahí con un amigo. Son esos los momentos en que de la casualidad, nace una idea, un proyecto o alguna conclusión.
Hablábamos de qué hace cada uno acá, en este instante, de nuestras realidades. Hablábamos de los ires y venires.
De pronto, pasan dos niños y se detienen ante una voz medio lejana que les recomienda detenerse. Observo la mirada del niño, detrás de un árbol que me tapaba la vista de la niña que luego supimos era su hermana. En este caso, eran niños obedientes y se detuvieron luego de recrear una arrancada para molestar un poco a quien luego sabríamos que era su madre. LLega ella, los peques le toman cada uno una mano y luego de oir el consejo clave: "se deben detener, mirar para ambos lados y luego cruzar..." cruzan junto a la madre.
Y en eso entramos a conversar sobre los niños, su inocencia, su forma de amar tan simple y sobre qué cresta estamos haciendo acá y viene a mí la gran conclusión:
-Ahí está! -digo-
-¿qué? -dice Martín
- Esa es la clave!
- Debemos siempre preguntarle a nuestro niño interior! qué opina o qué estaría haciendo ahora, que somos grandes, ahora que podemos.
- Siempre quisimos ser grandes para poder hacer lo que queríamos. Entónces la clave está en saber qué queríamos ser cuando chicos y hacerlo ahora que somos grandes.
Tarea para la casa.
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