
Es que nuestras miradas hablaron ese día.
Se tomaron su tiempo en charlar sobre la situación y llegaron a un acuerdo: Lloramos.
Lloramos en el piso,
lloramos en el alma,
lloramos abrazados y nos besamos las lágrimas.
Porque todo fue cierto; lo bueno y lo malo y la grieta se abrió de un sopetón.
Lo cierto es que te quiero y que me quieres
que jugamos como niños y me llevas a ese entonces
en que todo eran colores y dulces
sabores y armonía.
Como ayer
Como hoy.
Las tiritas de colores alegran el andar de cualquiera que pase por tu lado.
Eres risa,
Eres dulce,
Eres flor.
Oto! que lindo niño!!!
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